Nuestra Historia

... en la vida, a veces,  Dios te manda situaciones difíciles de superar, y te pone a prueba. Esto mismo ocurrió hace algo más de un año en una familia. La luz, y la alegría de sus vidas se entristecieron. Apareció la sombra en forma de enfermedad, un Cáncer. 

Un año de angustia, impotencia, rabia, miedo, que hizo se tambaleara la fe.


En búsqueda de ayuda, de re confortamiento espiritual, de respuestas a lo incomprensible, acudimos a los pies de la SEÑORA, para pedirle salud, y fuerza para volver a recuperar la fe y la ilusión por la vida y las pequeñas cosas.  

En ese mismo lugar, mirándola a los ojos por primera vez, en directo, fue cuando cambió nuestra vida, allí encontramos la fe, la luz, la ilusión y las fuerzas de luchar y hacer llegar a todo el mundo lo que se siente en ese lugar. Algo difícil de explicar con palabras. Nos encomendamos a la fe, y a los pies de la Blanca Paloma, y en todos los momentos de esa enfermedad estuvo presente, con medallas, estampas, en definitiva en la mente de todos Ella estaba presente.

Nuestras plegarias, nuestras peticiones una vez más fueron escuchadas, y nos acogió bajo su manto, saliendo poco a poco del pozo nos encontrábamos metidos. Es una promesa y deuda pendiente, agradecerle y hacer llegar al máximo número de personas la grandeza de Ntra. Virgen del Rocío.  

Con todos estos componentes nació la idea de crear una Hermandad en Albacete, punto de partida donde fuimos contactando con mas rocieros de la ciudad, y empezar a dar nuestros primeros pasos, y agruparnos para unir fuerzas, ilusiones y trabajo. 

Como casi todas las cosas grandes y bonitas tienen unos comienzos sencillos y espontáneos, y así ha sido como nació esta bendita locura en la que estamos adentrándonos y donde te invitamos a formar parte...

Mayo 2017 Imagen de la Virgen del Rocio en la parroquia de La Purísima (Albacete)

Cuenta la leyenda...

 

Entrado el siglo XV de la Encarnación del Verbo Eterno, un hombre que había salido a cazar, hallándose en el término de la Villa de Almonte, en el sitio llamado de La Rocina (cuyas incultas malezas le hacían impracticables a humanas plantas y sólo accesible a las aves y silvestres fieras), advirtió en la vehemencia del ladrido de los perros, que se ocultaba en aquella selva alguna cosa que les movía a aquellas expresiones de su natural instinto. Penetró aunque a costa de no pocos trabajos, y, en medio de las espinas, halló la imagen de aquel sagrado lirio intacto de las espinas del pecado, vio entre las zarzas el simulacro de aquella Zarza Mística ilesa en medio de los ardores del original delito; miró una Imagen de la Reina de los Ángeles de estatura natural, colocada sobre el tronco de un árbol. Era de talla y su belleza peregrina. Vestíase de una túnica de lino entre blanco y verde, y era su portentosa hermosura atractivo aún para la imaginación más libertina.

 

Hallazgo tan precioso como no esperado, llenó al hombre de un gozo sobre toda ponderación, y, queriendo hacer a todos patente tanta dicha, a costa de sus afanes, desmontado parte de aquel cerrado bosque, sacó en sus hombros la soberana imagen a campo descubierto. Pero como fuese su intención colocar en la villa de Almonte, distante tres leguas de aquel sitio, el bello simulacro, siguiendo en sus intentos piadosos, se quedó dormido a esfuerzo de su cansancio y su fatiga. Despertó y se halló sin la sagrada imagen, penetrado de dolor, volvió al sitio donde la vio primero, y allí la encontró como antes. Vino a Almonte y refirió todo lo sucedido con la cual noticia salieron el clero y el cabildo de esta villa y hallaron la santa imagen en el lugar y modo que el hombre les había referido, notando ilesa su belleza, no obstante el largo tiempo que había estado expuesta a la inclemencia de los tiempos, lluvias, rayos de sol y tempestades.

 

Poseídos de la devoción y el respeto, la sacaron entre las malezas y la pusieron en la iglesia mayor de dicha villa, entre tanto que en aquella selva se le labraba templo. Hízose, en efecto, una pequeña ermita de diez varas de largo, y se construyó el altar para colocar la imagen, de tal modo que el tronco en que fue hallada le sirviese de peana. Aforándose aquel sitio con el nombre de la Virgen de Las Rocinas.

 

Como todas las cosas grandes, el origen debe ser algo sencillo y humilde como es este caso.  A raiz de una enfermedad, se encomendó en la figura de la virgen toda su fe, su fuerza y su energia. Se generó la idea de formar esta gran familia. En el año 2013 un grupo de personas encabezadas por el presidente y fundador de esta agrupación, decidió unirse para crear esta gran familia de la que os invitamos a formar parte.

 
Procesión y Bendición de la imagen de la Virgen del Rocío (Albacete)
Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
Todos los derechos están reservados. Cualquier copia ilegal será constituida como delito contra la protección intelectual de © Hermandad Ntra Sra Rocio Albacete 2018